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Reseña

Historia

La idea de crear esta Parroquia, nació en 1967 por iniciativa de un grupo de laicos comprometidos, pertenecientes a la Parroquia vecina San Francisco de la Caleta, quienes entusiasmados por el impulso renovador del Concilio Vaticano II, y viendo que la población en el Corregimiento de San Francisco iba en aumento, se requerían instalaciones de más fácil acceso y donde pudieran desarrollarse otras actividades apostólicas –además de las de culto‒, entonces se lanzan a la tarea de construir una Parroquia piloto donde se pudieran poner en práctica las novedades del Concilio.

Así, apoyados por el entonces arzobispo de Panamá, Mons. Tomás A. Clavel, se formó el Comité Pro-Iglesia Nuestra Señora de Guadalupe, que tuvo la tarea de recaudar los fondos a través de diversas actividades, y de buscar un terreno apropiado en el corregimiento, que resultó ser éste de 3,500 m2 que pertenecía a la Familia Guardia (vecinos nuestros), y que dieron facilidades para el pago (B/60,000.00).

Bendición de la Primera Piedra:  El domingo 10 de diciembre de 1967 se llevó a cabo el acto de bendición de la primera piedra por el entonces arzobispo de Panamá, Mons. Clavel y se creó canónicamente la Parroquia de Ntra. Señora de Guadalupe.  A este acto asistió el presidente de la República (Marcos Robles) y muchas personas de este Corregimiento de San Francisco.

Misas en el área en construcción:   El 15 de julio de 1969 el nuevo arzobispo de Panamá, Mons. Marcos Gregorio McGrath, autorizó celebrar misas en el área en construcción para ir congregando y animando a los fieles.  Invitaban a diferentes sacerdotes cada domingo y un grupo cada vez más creciente de fieles se congregaba a celebrar las eucaristías.

El 10 de diciembre de 1969:  se nombró al Padre Ramón Saborido, q.e.p.d. como Vicario Ecónomo de Guadalupe.  Y dos sacerdotes colaboraron con él:  el Padre Julio Santamaría y el P. Créstar Durán (después, Mons. Créstar Durán, q.e.p.d.).

Finalmente, el 12 de diciembre de 1969: Fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe, el arzobispo de Panamá, Mons. Marcos Gregorio McGrath, llevó a cabo la solemne ceremonia de consagración del templo.

Consejo Parroquial:  Una vez constituida la Parroquia, comenzó a funcionar el Consejo Parroquial del cual formaron parte muchos de los que habían estado trabajando hasta ese momento en el Comité Pro-Iglesia de Guadalupe.   Por ser Guadalupe una Parroquia Piloto, este consejo, que fue uno de los primeros en Panamá, sirvió después como modelo para otras parroquias.

Párrocos

Desde ese momento 8 Párrocos han pastoreado a esta Comunidad:

  1. Rev. Padre Ramón Saborido, q.e.p.d. (1969).
  1. Jorge Altafulla (párroco dos veces, la primera vez 14 años, desde 1970-1984). Con sólo 6 meses de fundada la Parroquia, le tocó organizar la comunidad, poniendo en práctica las innovaciones del Concilio.  Se preocupó mucho por la formación del laico.  Cuando fue trasladado al Vicariato de San Miguelito dejó una comunidad viva, donde el laico participaba activamente.
  1. Rev. Padre Oscar Mario Brown (1984-1987): Siendo Párroco de Guadalupe, fue nombrado Obispo Auxiliar, acontecimiento que esta comunidad celebró en grande.
  1. Padre Julio Santamaría: (1987-1993).
  1. El Padre Tomás Elis (1993 a 1995).
  1. Padre Norberto Knight, q.e.p.d. (1995-1998), quien enfermó siendo nuestro Párroco.  La comunidad lo cuidó y acompañó durante su enfermedad.  Aquí nos tocó despedirlo hacia la casa del Padre, y fue un momento muy triste para la feligresía.
  1. Mons. Jorge Altafulla, por segunda vez párroco (1998 al 19 de mayo de 2002), fecha en que fue asesinado en sus habitaciones de la casa parroquial, mientras se disponía a celebrar la Eucaristía de 6:00 p.m. la tarde del Domingo de Pentecostés. Fue un hecho muy doloroso, que conmocionó a toda la Iglesia Panameña, pero muy especialmente a esta comunidad Parroquial.  Varias veces vino el Obispo y otros pastores a consolar a esta comunidad.  Recordamos algunas de las palabras de Mons. Altafulla, pronunciadas la noche antes de morir, en su homilía de la Vigilia de Pentecostés, haciendo un fuerte llamado a la misión: “Se es cristiano en función de una misión.  La comunidad no está en función de ella misma.  ¡Abran las puertas!  ¡Vayan!  El mundo gime, está sufriendo, esperando que un hijo de Dios vaya a anunciarles la Paz, la Reconciliación, el Amor de Dios”.
  1. Le sucedió el Padre Jaime Enrique Barrera (julio 2002-2010). Provenía de otra Parroquia con el nombre de Santa María de Guadalupe.

Con mucha paciencia, en momentos en que la comunidad atravesaba un profundo dolor y se encontraba como paralizada, “en shock”, el Padre Jaime animó a la comunidad a retomar el trabajo parroquial e hizo un fuerte llamado a intensificar la oración y la vida sacramental.  Para esto introdujo el Ministerio de Padres y Madres Orantes los primeros jueves de cada mes, la Adoración de la Santa Cruz los primeros Viernes de Mes; durante la Cuaresma se realizan Vía Crucis por los diferentes sectores de la Parroquia; Vía Crucis para niños y jóvenes en la Semana Santa; y como una novedad en la Parroquia, la Procesión de la Virgen de Guadalupe el día 12 de diciembre.  (Ese día la imagen original donada por Don Ramón Pereira desde la fundación de la Parroquia, sale a recorrer las calles de la Parroquia adornada con rosas que luego ella obsequia a los feligreses).

Se exponía el Santísimo para adoración todo el día los días lunes, miércoles y viernes.  Muy pronto, con la ayuda de Dios, la Parroquia recobró esa alegría y entusiasmo que siempre la ha caracterizado en todas sus actividades.

  1. El padre Manuel Anselmo Díaz Ortíz (2010- Párroco actual) en abril del 2010 es asignado Párroco por Monseñor José Dimas Cedeño Delgado, venía de la Parroquia Nuestra Señora del Rosario, comunidad que despertó a cada una de sus palabras y actividades que solo perseguían mostrar el amor de Dios por sus hijos, en Guadalupe contagió a muchos, hasta aquellos negados a los cambios, hoy día sus prédicas son las más esperadas por la comunidad, llenas del amor de Dios y con un mensaje esperanzador y lleno paz. Su meta siempre es dar a los feligreses lo mejor.

 

 

 

 

 

 

 

Actualmente en la Parroquia de Guadalupe se han desarrollado y organizado 19 pastorales para el apoyo de los sacramentos y de la comunidad, se expone el santísimo todos los días y hay hora santa los jueves, estas entre muchas actividades que persiguen involucrar activamente a la comunidad.

En Guadalupe siempre hemos contado con la valiosa ayuda de los Vicarios Parroquiales y, desde los inicios de la Parroquia, hemos contado con la ayuda de las Hnas. Dominicas de la Presentación, que participan activamente en diferentes pastorales, especialmente en la catequesis y en la Pastoral de la Salud.  Durante los primeros años las Hermanas trabajaron a tiempo completo apoyándonos en la organización de la comunidad parroquial.

El 12 de diciembre de 2004 cumplimos 35 años de vida Parroquial, gracias a la acción del Espíritu Santo y a la Santísima Virgen de Guadalupe que siempre nos ha acompañado en nuestro caminar.  Esto lo hemos visto en la variedad de dones y carismas con que Dios ha enriquecido a esta comunidad.   La Parroquia ha crecido mucho en estos 35 años:  es una Parroquia muy activa, donde el laico tiene mucha participación, gracias a los pastores que hemos tenido, que siempre se han preocupado por la formación y animación de los laicos; pastores que han sabido ver y respetar la obra del Espíritu Santo y sus manifestaciones en los diferentes grupos.

 

VOCACIONES SACERDOTALES:

Como fruto de todo el trabajo de Evangelización en 35 años, Dios ha bendecido, nuestra Comunidad Parroquial con vocaciones sacerdotales, surgidas del Camino Catecumenal.   Ellos crecieron en esta comunidad (Ricardo Reyes, Carlos Echeverría, Justino Cornejo y Eliécer Sandoval).  Uno está incardinado en Roma, otro en El Salvador, otro en Newark, Estados Unidos y otro en Boston, Estados Unidos.

 

Instalaciones

Ha crecido la comunidad, y también hemos tenido que crecer en nuestras instalaciones en diferentes administraciones para albergar a los grupos (Cripta, Salón McGrath, salones de arriba, remodelación del presbiterio, ampliación del templo, Capilla a la Virgen de Guadalupe (que originalmente estaba en un pasillito a la entrada), un oratorio para los sacerdotes en la casa cural, y todavía nos estamos quedando cortos porque esta comunidad crece.

 

En la actualidad tenemos el Proyecto de Ampliación, que solo persigue tener mejores y amplios espacios para recibir a mas creyentes en busca del camino hacia Jesús, orientados por nuestra Madre Maria.

 

Visión-Misión de Parroquia

 

Guadalupe es una Parroquia Misionera, abierta a todos, tal como está establecido en nuestra VISIÓN DE PARROQUIA.    En 1999 hicimos un trabajo grande, de varias jornadas donde participaron todos los grupos y feligreses con Mons. Altafulla.  Allí, después de hacer un diagnóstico parroquial, definimos la parroquia que queríamos ser, de donde salió nuestra Visión y Misión.

VISIÓN:Ser comunidad de comunidades y de movimientos”, que integra a la población a través de pequeños grupos que son “la sal”, que hace visible a Jesucristo en el hoy, a través de la Evangelización, la caridad, teniendo como centro la Eucaristía”.

MISIÓN: “Dar a conocer a JC con el testimonio, con énfasis en la Pastoral Familiar, viviendo las 3 dimensiones:  evangelización, Liturgia y caridad con una actitud ecuménica para hacer posible la civilización del amor en nuestra comunidad”.

Esa es la parroquia que queremos ser, y la meta que queremos alcanzar; hacia allá están trabajando las pastorales, teniendo en cuenta nuestra Visión y Misión y las prioridades de la Arquidiócesis (Nueva Evangelización, Familia, Formación y Promoción Laical).  Caminamos para ser esa Parroquia misionera, testimonio de unidad y de amor.  No somos la parroquia perfecta; tenemos debilidades, lo sabemos, pero las pastorales trabajan coordinadamente para irlas superando con la ayuda de Dios.

En nuestro caminar hemos vivido momentos fuertes, pero también de grandes alegrías, con los que Dios nos ha consolado.  Dios ha sido fiel con nosotros, pues hemos visto realizado ese sueño maravilloso que un día tuvieron los fundadores de esta Parroquia.

Aquí, bajo la sombra de este hermoso árbol de Corotú que nos acompaña desde la fundación de la Parroquia (y que según cuenta la tradición oral, los antiguos dueños pidieron que no se cortara), tenemos ese signo de esos brazos maternales de María de Guadalupe, abiertos para abrazarnos a todos y para recibirnos con aquellas mismas palabras que un día Ella le dijo a Juan Diego: “No estoy yo aquí que soy tu madre?  ¿No estás bajo mi sombra?  ¿No soy yo tu salud?  “No estás por ventura en mi regazo?  “Qué más has menester”?

Y en verdad, ¿qué más podemos decir?  Dios ha sido bueno con nosotros, es bueno y seguirá siendo bueno con nosotros.  Damos gracias a Dios por esta historia de amor que ha hecho con nuestra comunidad Parroquial.