Por: Ernesto Lou
En este tiempo de Cuaresma, el Papa León XIV nos ha invitado, a través de su mensaje, a escuchar —por medio de la Palabra de Dios— el clamor de los pobres. Nos llama a abrir el corazón para reconocer esas voces de sufrimiento e injusticia presentes en la realidad cotidiana, y a no dejar que ese clamor quede sin respuesta.
En este boletín queremos compartir una experiencia de fe y vida verdaderamente inspiradora: los Caballeros de Colón, una organización laica católica dedicada a fortalecer la fe, promover la caridad y defender la dignidad humana mediante obras concretas de servicio.
Su misión se sostiene en cuatro principios rectores: la fe en Dios, la familia como base de la sociedad, la fraternidad entre los católicos y el servicio desinteresado a la comunidad. Como fraternidad de hombres católicos, buscan vivir un liderazgo práctico, humilde y orientado a las necesidades del prójimo, especialmente de los más vulnerables.
Su misión es doble: fortalecer la vida de la Iglesia parroquial y colaborar con el bien común, a través de obras de misericordia, la defensa de la vida y la promoción de los valores familiares.
Fundación
Los Caballeros de Colón fueron fundados en 1882 por el Beato Padre Michael J. McGivney, en New Haven, Connecticut, con la visión de apoyar a las familias y defender la fe en un contexto marcado por la inmigración y diversos desafíos sociales.
Uno de sus objetivos iniciales fue brindar apoyo concreto a las viudas y a los huérfanos, respondiendo a necesidades reales de las comunidades. Desde entonces, la organización ha crecido hasta convertirse en una gran red internacional de laicos católicos comprometidos con obras de caridad, la defensa de la vida y la promoción de los valores familiares.
Hoy su impacto se refleja en comunidades de todo el mundo a través de obras concretas, voluntariado activo y el testimonio de una fe vivida en acción.
En la Parroquia de Guadalupe
En la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, los Caballeros de Colón han desarrollado una presencia apostólica que va más allá de las labores parroquiales, generando un impacto tangible en la comunidad.
Su apostolado se articula en diversas iniciativas de ayuda y solidaridad que nacen de un principio muy sencillo pero profundo: “Ayúdanos a ayudar”. Esto implica trabajar de la mano con las comunidades para identificar necesidades reales y responder con soluciones concretas y sostenibles.
Actividades
Entre las iniciativas que impulsan se encuentra el Programa de Útiles Escolares, cuyo objetivo es reducir las brechas de acceso a la educación mediante la entrega de mochilas, cuadernos y materiales básicos que permitan a muchos niños continuar sus estudios.
A este esfuerzo se suman otros proyectos de gran impacto social, como:
- Entrega de sillas de ruedas
- Donación de abrigos y frazadas
- Hábitat por la Vida
- Jornadas de donación de sangre
- Canastillas para recién nacidos
Estas acciones buscan responder a necesidades inmediatas y vitales, mejorando la autonomía, la seguridad y el bienestar de muchas personas, especialmente de las madres y sus hijos recién nacidos.
La presencia de los Caballeros de Colón, Consejo 16981 de la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, se ha extendido a distintas regiones del país, incluyendo el Vicariato Apostólico de Darién, Chiriquí, Tortí, Vigui, Soná, Costa Abajo, Colón, Panamá Este y Panamá Centro.
Testimonios
Para concluir, compartimos un breve testimonio que refleja el impacto concreto de estas iniciativas al escuchar el clamor de los más necesitados:
“Mi sincero agradecimiento a los Caballeros de Colón por su gran espíritu de servicio y solidaridad con nuestra comunidad.
Gracias a su generosidad y compromiso con los más necesitados fue posible la construcción de una casa para Ceci Otero, así como la entrega de dos sillas de ruedas para personas con discapacidad.
Catalino Pérez y Julia Gil González pudieron recuperar su movilidad.
Realmente les cambió la vida.”Emma Dutari – Soná, Veraguas